Un nuevo episodio de violencia sacudió el sistema penitenciario ecuatoriano. Un motín armado registrado en la cárcel de Machala, en la provincia de El Oro, dejó al menos 31 internos fallecidos y más de 40 heridos, según confirmaron las autoridades.
De acuerdo con el informe oficial, 27 reclusos fueron hallados sin vida por asfixia durante la tarde del domingo, mientras que otros cuatro murieron en la madrugada del mismo día, en medio de enfrentamientos dentro del penal.
El estallido de violencia comenzó alrededor de las 3:00 a.m., cuando el personal del centro penitenciario alertó sobre un amotinamiento. Equipos tácticos de la Policía Nacional del Ecuador ingresaron al recinto y, tras horas de tensión, lograron recuperar el control total de las instalaciones.
Según el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI), el levantamiento se produjo como protesta ante una disposición de reorganización interna que contemplaba el traslado de varios reclusos a un penal de máxima seguridad.
Desde los alrededores del penal, vecinos grabaron con sus celulares los angustiantes sonidos que provenían del interior: disparos, explosiones y gritos de auxilio que evidenciaban la magnitud del enfrentamiento.
Como parte de la intervención policial, siete personas fueron detenidas y enfrentarán un proceso judicial. En un comunicado, el SNAI informó que “equipos operativos y personal médico forense continúan trabajando en el lugar”.
Las autoridades penitenciarias explicaron que los traslados a cárceles de máxima seguridad forman parte de una estrategia para debilitar las estructuras criminales que operan en los penales del país. No obstante, reconocen que la aplicación de esta medida enfrenta obstáculos por falta de recursos, limitaciones logísticas y problemas de coordinación interinstitucional.








































