Muere joven rapero durante protesta en Lima: Fiscalía confirma impacto de bala y testigos acusan a presunto agente Terna

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Un joven identificado como Eduardo Mauricio Ruiz Sáenz, de 32 años, murió la tarde del miércoles 15 de octubre durante las manifestaciones contra el gobierno del presidente José Jerí en el centro de Lima. Según los primeros reportes, el manifestante habría sido impactado por un proyectil en el pecho durante los enfrentamientos con la Policía en la avenida Quilca, siendo trasladado de emergencia al Hospital Loayza, donde se confirmó su fallecimiento.

Ruiz, conocido en la escena cultural como “Trvko”, era un rapero y gestor cultural activo en los eventos urbanos del Cercado de Lima. Testigos aseguraron que el disparo fue efectuado por un agente de civil, presuntamente miembro del Grupo Terna, quien tras el hecho se dio a la fuga. La Defensoría del Pueblo confirmó el deceso, mientras que la congresista Ruth Luque exigió una investigación “rápida y transparente”.

Por su parte, el ministro del Interior, Vicente Tiburcio, negó la presencia de personal Terna durante la protesta. “No hay personal Terna en este proceso ni de acompañamiento. Yo no sé de dónde proviene esa información”, declaró. Sin embargo, la Fiscalía confirmó que Ruiz recibió un disparo por arma de fuego en las inmediaciones de la Plaza Francia y anunció diligencias urgentes para esclarecer los hechos.

“La Tercera Fiscalía Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos y Contra el Terrorismo dispuso el levantamiento del cadáver en el Hospital Loayza, así como la recolección de evidencias audiovisuales y balísticas en el área donde ocurrió el hecho”, informó la institución. Tras conocerse la muerte, el Congreso expresó sus condolencias y pidió que el caso sea investigado y esclarecido.

Hasta el cierre de esta nota, ninguna autoridad ha asumido responsabilidad por el disparo que acabó con la vida del joven rapero. La falta de respuestas oficiales frente a una muerte registrada en una manifestación cuestiona no solo el accionar policial, sino también la inacción del Gobierno, que guarda silencio ante la pérdida de una vida. ¿Cuántas muertes más se necesitan para que protestar en el Perú deje de ser un riesgo de vida?