La violencia no da tregua en la región. Según el Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef) y reportes policiales, entre enero y julio de 2025 se han registrado 84 homicidios y 1,356 casos de extorsión en Piura, cifras que confirman el alarmante incremento de la criminalidad en el norte del país.
Los datos muestran que los asesinatos han aumentado un 49 % en comparación con el año pasado, cuando se contabilizaron 56 muertes violentas. Solo en el primer semestre de 2025 ya se reportaron 71 homicidios, siendo marzo el mes más crítico con 16 asesinatos. Un ejemplo claro ocurrió el pasado 13 de julio, cuando en una sola noche tres personas fueron ejecutadas en los distritos de Sullana y Catacaos, hechos que evidencian la persistencia de crímenes ligados al sicariato.
En cuanto a extorsiones, Piura se mantiene como la tercera región con mayor número de denuncias a nivel nacional. Las 1,356 registradas hasta la fecha representan un crecimiento del 71.3 % respecto al mismo periodo del 2024. Pese a operativos policiales que han logrado bloquear más de mil líneas telefónicas asociadas a extorsiones desde el penal exRío Seco, muchos de estos delitos continúan originándose desde dicho centro penitenciario.
Sullana se ha posicionado como uno de los puntos más críticos, afectado no solo por asesinatos y extorsiones, sino también por ataques con explosivos que mantienen en zozobra a la población. Ante esta situación, los ciudadanos exigen acciones concretas y sostenidas por parte de las autoridades locales y de la Policía Nacional.
La demanda social apunta a reforzar el trabajo de inteligencia, ejecutar operativos preventivos y articular un plan regional de seguridad que permita desarticular a las bandas criminales, especialmente en zonas como Sullana. La realidad que vive Piura refleja la necesidad urgente de una respuesta firme por parte del Estado frente a la creciente ola de violencia.










































