Grave denuncia sacude a la Municipalidad de Veintiséis de Octubre

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Una denuncia de alto calibre ha sido presentada ante el Despacho Fiscal de la Fiscalía en Delitos de Corrupción de Funcionarios, poniendo bajo la lupa a la gestión municipal del distrito de Veintiséis de Octubre, en la provincia de Piura. La ciudadana Carla Cieza Barreda interpuso denuncia penal por presuntas irregularidades que comprometerían a funcionarios y servidores de la Municipalidad Distrital de Veintiséis de Octubre.

En la denuncia penal presentada ante el Despacho Fiscal de la Fiscalía en Delitos de Corrupción de Funcionarios, se identifica de manera expresa al funcionario Jimmy Hemelrick Arteaga Valle, quien se desempeña como Gerente de Asesoría Jurídica de la Municipalidad Distrital de Veintiséis de Octubre.

De acuerdo con la denunciante, Arteaga Valle habría emitido informes presuntamente ilegales y carentes de sustento jurídico, los cuales estarían siendo utilizados para entorpecer y afectar deliberadamente el normal funcionamiento de NARA «MENEO».
Estas actuaciones, lejos de cumplir una función técnica imparcial, configurarían un ejercicio abusivo del cargo, comprometiéndolo directamente en presuntos delitos de abuso de autoridad y omisión de actos funcionales, tipificados en el Código Penal.

La mención directa del funcionario en la denuncia agrava el escenario político y administrativo en la comuna distrital, pues evidencia que no se trataría de hechos aislados, sino de decisiones adoptadas desde un cargo estratégico, con capacidad real de influir en procedimientos municipales. La Fiscalía deberá determinar si Jimmy Hemelrick Arteaga Valle utilizó la asesoría legal como herramienta de hostigamiento administrativo, vulnerando derechos y quebrantando la legalidad que juró defender.

Según el documento presentado, los hechos denunciados configurarían delitos graves contra la administración pública, entre ellos abuso de autoridad (artículo 376 del Código Penal) y omisión de actos funcionales (artículo 377), ilícitos que —de comprobarse— evidenciarían un uso arbitrario del cargo público y un abierto desprecio por la legalidad.

Este caso no solo expone un conflicto puntual, sino que reabre el debate sobre la integridad, transparencia y control interno en los gobiernos locales. La Fiscalía tendrá ahora la responsabilidad de determinar si se ha cruzado la peligrosa línea entre la función pública y el uso indebido del poder, y si existen más funcionarios involucrados en una presunta cadena de irregularidades.

La ciudadanía exige respuestas claras y sanciones ejemplares. La lucha contra la corrupción no admite silencios cómplices ni informes a la medida. En Veintiséis de Octubre, la legalidad está a prueba.