Un nuevo escándalo golpea a la Policía Nacional del Perú tras la detención del coronel Rafael Morón Díaz, acusado de integrar una presunta red criminal que habría ejecutado el robo encubierto de un lingote de oro. El operativo, liderado por el Ministerio Público, incluyó allanamientos simultáneos en Lima, Cajamarca y Huánuco, dejando al descubierto una trama que comprometería a altos mandos policiales.
La investigación fiscal sostiene que el llamado “cambiazo” se habría gestado dentro de la propia institución. Tras la incautación de lingotes en 2023, uno de ellos habría sido reemplazado por una réplica de cobre casi perfecta, mientras el original —valorizado en cerca de un millón de soles— desaparecía para ser vendido ilegalmente. El caso expone un presunto uso del aparato policial no para combatir el crimen, sino para facilitarlo desde sus propias filas.
Las revelaciones de un colaborador eficaz han sido clave para destapar la operación. Según su testimonio, el intercambio se realizó en instalaciones oficiales y con conocimiento de los implicados, incluyendo comunicaciones directas que vincularían a Morón Díaz. Las autoridades han incautado celulares, documentos y equipos electrónicos que podrían confirmar la existencia de una red estructurada que operaba con precisión y sigilo.
El caso no solo sacude a la institución policial, sino que también roza esferas políticas. Durante el megaoperativo se allanaron inmuebles vinculados al entorno del exministro Carlos Malaver, lo que amplía el alcance de la investigación.















































