Negligencia e irresponsabilidad. Son las únicas explicaciones que vecinos, pescadores y dirigentes de Lobitos atribuyen al nuevo derrame de petróleo registrado la tarde del lunes 7 de julio en el sector Yapato, provincia de Talara, región Piura.
Según el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), el incidente ocurrió en las inmediaciones del pozo 383 del Lote VI, operado por Petroperú. La empresa estatal ha señalado que pobladores habrían impedido el acceso de los equipos especializados a la zona afectada, aunque también aseguró que el área “ya se encuentra limpia en un 95 %”.
Como medida preventiva, el municipio de Lobitos decidió suspender las clases presenciales en centros educativos cercanos, ante la presencia de gases contaminantes. “La empresa dice que este pozo ha sido manipulado, pero nadie puede hacer eso. Los que manipulan son ellos mismos (…) Hay dos colegios a tres minutos de aquí que han tenido que dejar las clases para otro día por los gases”, denunció el alcalde Ricardo Bancayán Eche.
Cabe recordar que en diciembre de 2024, un derrame de mayor magnitud afectó esta misma zona, dañando seis playas, la fauna marina y actividades clave como la pesca y el turismo. La población teme que este nuevo incidente agrave el daño ambiental acumulado y quede, nuevamente, sin una solución clara.
















































