La secretaria general de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), Giovanna Díaz, renunció tras no ser convocada a la sesión del 9 de junio, donde se aprobó la restitución de Patricia Benavides como fiscal de la Nación. Su ausencia vulnera el reglamento interno, que exige su presencia para validar las actas, lo que pone en duda la legalidad de la resolución.
Según fuentes internas, el acta fue elaborada y firmada días después, ya con el escándalo público en marcha. Además, se registró como sesión extraordinaria, pese a que las nulidades de oficio deben aprobarse en sesiones ordinarias. También se cuestiona la numeración del acta, que no seguiría el orden habitual.
A esto se suma la ausencia de la firma del consejero Francisco Távara y denuncias sobre documentos entregados sin sello oficial. Estos indicios aumentan las dudas sobre la validez y transparencia del proceso que buscó restituir a Benavides.
















































