La joven sechurana Betsy Zavaleta Amaya se ha consolidado como una destacada oradora a nivel nacional e internacional. Su trayectoria comenzó a los 10 años, inspirada por su padre, quien participaba en política. A pesar de su timidez, decidió aprender oratoria con el apoyo de su familia, lo que la llevó a competir en concursos escolares y regionales. Sin embargo, al ingresar a la universidad, dejó de lado la oratoria para enfocarse en sus estudios de Derecho.
En 2019, retomó su pasión tras ganar un concurso de talentos en su facultad. Motivada por esta experiencia, se unió al grupo de teatro de la Universidad Nacional de Piura y a equipos de litigación oral. Durante la pandemia, en 2020, decidió postular nuevamente a un concurso nacional de oratoria, logrando llegar a la final. Aunque no obtuvo un lugar en el podio, su talento fue reconocido por el maestro Pepe Torres, quien la becó en su escuela de oratoria e invitó a enseñar a niños.
Con una nueva preparación, Betsy volvió a competir en el certamen nacional en 2021, esta vez con mayor seguridad y convicción. Tras superar diversas etapas, decidió cambiar su discurso un día antes de la final para hablar sobre la discriminación hacia comunidades campesinas e indígenas. Su determinación la llevó a obtener el título de campeona nacional, convirtiéndose en la primera mujer de su región en lograrlo.
Este triunfo le permitió representar a Perú en el Concurso Latinoamericano de Oratoria en Cuba en 2022, donde obtuvo el primer lugar, convirtiéndose en la primera peruana en la historia en alcanzar este título. Posteriormente, participó en el Mundial de Debate y Discursos en Madrid, donde compitió con 500 participantes de distintas partes del mundo. Destacó en la categoría de discursos improvisados, en la que debía hablar sin acceso a referencias o preparación previa, logrando el cuarto lugar en la competencia.
Actualmente, Betsy Zavaleta viene compartiendo su conocimiento con nuevas generaciones de oradores. Ha fundado la Sociedad de Debate y Oratoria de la Universidad Nacional de Piura, dónde es la principal docente. Su historia es un testimonio de perseverancia y pasión por la palabra, demostrando que con determinación y esfuerzo es posible alcanzar metas impensadas.












































